Maître recuerda por ti: qué come cada cliente, qué le gusta, qué no repetir — y los detalles personales que hacen que la próxima visita sea única. Los datos de consumo entran solos de tu TPV; sala solo pone lo humano.
De la comanda de hoy a un trato memorable la próxima vez. Sin doble trabajo para el equipo.
Manolo se sienta, el camarero le hace la comanda en tu software de siempre (Ágora). Todo lo que consume queda anotado, como ya pasa hoy.
◉ automático · del TPVCon esas comandas, Maître arma la ficha del cliente: qué repite (y cuántas veces), qué probó una sola vez, qué suele beber y su historial de visitas.
◉ automático · del TPVEncima de los datos duros, el equipo apunta lo que hace el trato especial: familia, dónde vive, aniversarios, manías, alergias. A mano o dictando por voz (se transcribe con Whisper).
✎ a mano / voz · salaCuando Manolo vuelve, el maître ve su ficha de un vistazo: le recuerda su plato favorito, le propone algo nuevo para no repetir, sabe que es alérgico. Trato de restaurante que te conoce.
Para que el cliente ceda su información a gusto, se envuelve en una membresía premium: regalos de cumpleaños (tarta, botella), reserva prioritaria… El regalo es el gancho.
club de sociosVe la ficha del cliente al sentarse, toma la comanda y dicta notas de sala.
Su tarjeta de socio del club: puntos, regalos, platos favoritos y preferencias que edita él.
Métricas del negocio, listado de clientes e integración con el TPV Ágora.